Para hacerme responsable de mis facultades asesinas, sufro y muero. Para reírme hasta el llanto, cada tanto lloro hasta reírme a pleno. Para mí que menos, mas, mejor, peor, muy, tan, son trampas de la mente. Para mi que clasifica lo inclasificable porque teme a la muerte. Somos cielo y tierra, agua, fuego, tristeza, alegría, consuelo, franqueza, placer, agonía, soy sueño y desvelo, quilombo y armonía. Si no pongo un freno a mi mente, no estoy en presente, mi cuerpo no siente, estoy como ausente, casi transparente, como quien dice “de mente”. Hasta cuando asi corazón, por el que dirán, sobre nosotros según mi opinión, vivir bajo un pulgar, no te deja ir tras algo profundo. Ante el error cabe el perdón, desde la nada voy hacia el todo, del todo a la nada, del método al como y haciendo cambio el mundo.

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