Me quemaste la memoria con el fuego de tu abrazo,
tanto le temí a tu lazo que no hice más que sea verdad. 
 Buscando fascinación olvidé quien soy,
me rebela la derrota, me avergüenza ser tu rey. 
 Aunque ahora soy rehén y mi orgullo está sin ropa, 
para no lastimarme aprendí a esquivar. 
 Me siento campeón como Locche en Japón, 
esquivándote. 
 Justo antes del Knock out, 
el horizonte hizo black out,
trabajaste el corazón regando leche. 
Me diste un gancho de amor y me hice duro otra vez, 
me deslumbra esta derrota, me estimula este fracaso.
Y hoy sin ninguna razón me siento campeón, 
me hace fuerte caer y levantarme.

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